Para aquellos inversionistas que alguna vez han soñado ser dueños de su propio negocio, la franquicia se ha constituido en una opción interesante y segura para lograr su propósito en un ambiente de negocios incierto.
Los principales motivos por los que un inversionista compraría una Franquicia son:
Reducción de riesgos e incertidumbre al invertir en un negocio probado.

  • Posibilidad de poner en marcha una empresa con poco capital.
  • La adquisición de conocimientos (Know How) sobre un negocio que desconoce.
  • Menores gastos publicitarios y mayor difusión.
  • Posibilidad de explotar un negocio acreditado y de menor riesgo comercial.
  • Formación y capacitación inicial y permanente.
  • Asistencia técnica y empresarial y apoyo en la selección y formación del personal.
  • Acceso a economías de escala en insumos/productos.
  • Innovación permanente en aspectos metodológicos y tecnológicos.
  • Acceso a sistemas administrativos de control y evaluación del desempeño del franquiciado.
  • Sentido de pertenencia en una red consolidada de franquiciados